Honda cree que la gran mayoría de sus clientes, más del 90% de los compradores del Honda CR-V, escogerán un todocamino para un uso principalmente enfocado en la carretera y la ciudad y rara vez pisarán una pista sin asfaltar. Por esa sencilla cuestión las versiones de tracción delantera coparán el grueso de las ventas y el 1.6 i-DTEC de 120 CV, el modelo más económico que no dispone ni tan siquiera opcionalmente de tracción total, será el más recomendable para la mayoría de compradores. Este modelo también será el único, por su precio y su calificación energética, que se pueda acoger al Plan PIVE.

Así las cosas un Honda CR-V 1.6 i-DTEC de 120 CV tiene un precio de tarifa de 26.600 euros, que con promoción del mes, Plan PIVE 4 y sobretasación de Honda, se quedaría en 21.900 euros. Un CR-V de esta guisa, con acabado Comfort, ya vendría bien equipado con llantas de 17", faros halógenos, climatizador bizona, ajuste lumbar eléctrico para conductor y control de crucero.

Si su equipamiento se te queda corto, siempre podrás optar al Elegance por 24.400 euros (son 2.500 euros más) y recibir sensores de aparcamiento, cámara de visión trasera, Bluetooth, alarma, sensores de luz y lluvia, volante y pomo del cambio en piel. El navegador es opcional por 1.100 euros, pero en general este equipamiento es muy acorde con lo que se espera de un buen SUV. Honda también ha dispuesto de un plan de financiación para este último, con 36 cuotas de 200 euros cada una que incluyendo Plan PIVE elevaría su coste efectivo (incluido 8,29% TAE) hasta 28.262 euros.

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¿Por qué elegir cualquier otro motor que no sea el 1.6 i-DTEC de 120 CV?

Los acabados Executive y Luxury no están disponibles con este motor. Por lo tanto si quisieras tapizados de piel, portón trasero eléctrico, sistema de apertura y arranque inteligente, techo solar panorámico o llantas de 18", tendrías que recurrir a un motor más potente y asociado a tracción total, como mínimo el 2.0 i-VTEC de 150 CV Luxury (37.000€) o un 2.2 i-DTEC de 150 CV Executive (35.400 euros). Con el mismo equipamiento el diésel de 150 CV es solo 600 euros más caro que el gasolina, mucho más versátil y ahorrador en sus consumos, con lo cual en casi todos los casos será un acierto optar por el de gasóleo.

El cambio automático también es una razón de peso para escoger otro motor diferente al 1.6 i-DTEC de 120 CV, que solo dispone de cambio manual.

Dicho lo cual, escoger un motor diferente al 1.6 i-DTEC de 120 CV solo tendrá sentido para un uso de campo (por la tracción total) o por la necesidad imperiosa de equipamiento reservado a los 4x4, como el cambio automático. Hay que pensar con detenimiento si merece la pena, porque hablamos de más de 10.000 euros de diferencia. Incluso el hecho de que vayamos a utilizar de verdad a este Honda CR-V en campo, esa no debería ser una razón suficiente como para optar por un motor y una línea mucho más cara con tracción 4x4. El resultado es diferente, pero un buen neumático mixto (de tipo M+S) en un CR-V con tracción 4x2, puede ser más que suficiente para garantizarnos seguridad en pistas sin asfaltar y sacarnos de algún apuro (nevadas, firme deslizante, roderas...)

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